Susana Zazo Díaz | Psicóloga General Sanitaria
La separación o el divorcio es un momento vital cargado de emociones, incertidumbre y cambios que afecta profundamente a toda la familia, especialmente a los hijos e hijas. La forma en que reciben la noticia tiene un impacto decisivo en su capacidad de adaptación a la nueva situación. Numerosos estudios destacan que la comunicación clara, conjunta y adaptada a la edad de los/as niños/as es uno de los factores más importantes para proteger su bienestar emocional durante este proceso.
Comunicar la separación es un hito crucial en el divorcio. Aunque suele ser uno de los momentos más difíciles, un abordaje consciente y bien preparado puede reducir significativamente el dolor que experimentan los/as hijos/as. La preparación y coordinación entre los padres y madres, la honestidad ajustada a la edad de los/as niños/as y el refuerzo de la coparentalidad como un compromiso de equipo son pilares fundamentales para garantizar su salud emocional.
Es igualmente vital evitar errores que sitúen al/la niño/a en medio de conflictos de adultos/as, como hablar mal del otro progenitor, usarlo como mensajero/a o discutir delante de él/ella, ya que estas conductas pueden generar conflictos de lealtad y daños psicológicos evitables.
La separación no representa el final de la historia familiar, sino una transición hacia un nuevo modelo de convivencia. Con una gestión consciente y un compromiso genuino con el bienestar de los/as hijos/as, esta crisis puede convertirse en una oportunidad para fomentar resiliencia, adaptabilidad y una conexión familiar más sólida en la nueva normalidad
PAUTAS CLAVE PARA COMUNICAR LA NOTICIA
La preparación es clave para el éxito de la conversación. Antes de sentarse a hablar con los hijos e hijas, conviene planificar con calma el momento, el tono y el mensaje. Una preparación consciente ayuda a reducir la ansiedad infantil y a transmitir que, aunque la estructura familiar cambie, el amor y el cuidado permanecen.
Coordinación Parental
Es fundamental que ambos/as progenitores/as se pongan de acuerdo sobre qué decir, cómo decirlo y cuándo dar la noticia. Un mensaje consensuado transmite unidad y seguridad a los hijos e hijas, evitando confusión y conflictos de lealtades.
Gestión de emociones
Antes de la conversación, los padres y madres deben procesar sus emociones para hablar con calma. Mostrar control y serenidad es un ejemplo de manejo emocional que ayuda a los hijos e hijas a afrontar la situación. Al mismo tiempo, reconocer de manera adecuada la tristeza por el fin de una etapa puede servir de modelo para que los/as hijos/as aprendan a identificar y manejar sus propias emociones.
Planificación del mensaje
Antes de hablar con los hijos e hijas, los/as progenitores/as deben acordar qué palabras usar, cómo explicar la separación sin culpas ni reproches y qué puntos clave transmitir: continuidad de cuidados, amor incondicional y seguridad emocional.
Elegir un momento y lugar adecuados
Se debe elegir un momento sin interrupciones, con tiempo para hablar, evitando situaciones de estrés o fechas significativas.
Si hay varios/as hijos/as, lo ideal es hablar con todos/as a la vez, de manera que reciban la misma información y nadie se sienta excluido/a o confundido/a.
Fase 2: durante la conversación
El lenguaje debe ser claro, directo y adaptado a la edad del/a niño/a, evitando detalles innecesarios. Mensajes clave:
Amor incondicional: reafirmar que ambos/as padres/as siguen queriendo a los/as hijos/as.
Presencia: asegurar que ambos/as seguirán presentes en su vida.
No es su culpa: decir explícita y repetidamente que la separación no tiene relación con algo que hayan dicho o hecho, especialmente con los/as más pequeños/as.
Decisión de adultos/as: explicar que es un acuerdo entre adultos/as, sin culpas.
Validar emociones: permitir la expresión de tristeza, enfado o confusión.
Adaptar la explicación a la edad: los/as más pequeños/as necesitan mensajes cortos y tranquilizadores, mientras que los/as más mayores pueden manejar un poco más de contexto.
Evitar conflictos frente a ellos/as: la exposición continuada a discusiones o críticas se asocia a mayores niveles de ansiedad, depresión y problemas de conducta.
Estar abiertos/as a preguntas: animarlos a expresar lo que sienten y a formular todas las preguntas que necesiten, mostrando siempre disposición para escuchar y responder.
Repetición y consistencia: los/as niños/as pueden necesitar que se reafirme el mensaje en diferentes momentos.
Fase 3: después de comunicar la noticia
Tras dar la noticia, empieza un proceso de acompañamiento y adaptación en el que la coparentalidad juega un papel clave.
Mantener rutinas y estabilidad: conservar horarios y actividades habituales aporta seguridad y previsibilidad.
Reforzar el vínculo afectivo: demostrar cariño y apoyo constante, estando disponibles para escuchar y atender sus necesidades.
Validar emociones: permitir que los hijos e hijas expresen tristeza, enfado o confusión sin minimizar sus sentimientos ni apresurarlos.
Coparentalidad efectiva: mantener comunicación coherente, priorizar las necesidades de los/as hijos/as y trabajar juntos/as para ofrecer un entorno seguro y lleno de afecto.
Diálogo continuo: la conversación sobre la separación no termina al dar la noticia; es el inicio de un acompañamiento emocional constante que ayuda a los hijos e hijas a adaptarse paso a paso.
CUÁNDO BUSCAR AYUDA PROFESIONAL
En algunos casos, contar con un/a psicólogo/a infantil o familiar puede facilitar el proceso de separación y prevenir problemas emocionales a largo plazo. Se recomienda buscar ayuda profesional cuando los padres y/o madres tienen dificultad para manejar sus propias emociones, cuando los/as hijos/as muestran ansiedad, tristeza persistente, cambios de comportamiento, problemas escolares, o cuando surgen conflictos significativos entre los/as progenitores/as que puedan afectar a los/as niños/as.
Un/a profesional ofrece estrategias para comunicar la separación de manera adecuada, ayuda a los hijos e hijas a expresar y procesar emociones y guía a los padres y madres en la coordinación de la coparentalidad de forma saludable. Incluso en situaciones menos críticas, la orientación psicológica proporciona seguridad, apoyo y herramientas prácticas para que toda la familia atraviese la transición con mayor bienestar.
En ConsultaGoya contamos con un departamento especializado en temas familiares, incluidos los procesos de separación. Ofrecemos atención personalizada y estrategias basadas en la evidencia para proteger el bienestar emocional de los hijos e hijas y acompañar a los padres y madres en la transición hacia la nueva dinámica familiar. Para más información, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

