TRAUMA PSICOLÓGICO
Susana Zazo Díaz | Psicóloga General Sanitaria

El trauma psicológico aparece cuando una persona vive una experiencia altamente estresante o emocionalmente desbordante que supera su capacidad para afrontarla e integrarla. Estas experiencias pueden dejar una sensación persistente de miedo, inseguridad, indefensión o amenaza incluso mucho tiempo después de que el peligro haya pasado.
En muchas ocasiones, las personas que han vivido una experiencia traumática sienten que “algo cambió" en ellas desde entonces: dificultad para sentirse seguras, hipervigilancia constante, bloqueo emocional o sensación de desconexión consigo mismas y con los demás.
Hablar de trauma es hablar de herida. Una herida que, si no se trata adecuadamente, puede seguir condicionando la vida de la persona mucho tiempo después de que el suceso haya pasado.
Existen diversas situaciones que pueden provocar daño psicológico, en realidad todas aquellas que suponen una amenaza para la integridad física o psicológica de la persona. Algunas de ellas son experiencias que todos vivimos en algún momento, como la muerte de un ser querido, la pérdida de una importante amistad o una ruptura sentimental. Otras son experiencias menos visibles, que pasan más desapercibidas para el observador externo pero que tienen el mismo impacto psicológico y emocional, como el abuso y el acoso psicológico, la violencia de género, el abuso en la infancia, el maltrato en cualquiera de sus formas o la extorsión, entre otros.
El alcance del daño provocado por una experiencia traumática dependerá de las circunstancias que rodeen al evento traumático, de la gravedad del suceso, su carácter inesperado, la vulnerabilidad de la víctima, la concurrencia con otros problemas, el apoyo social percibido por la víctima y los propios mecanismos de afrontamiento de que disponga.
El trauma impacta en el cerebro, en la mente y en el cuerpo, provocando cambios a nivel fisiológico, cognitivo, emocional, social y espiritual.
¿Qué situaciones pueden causar trauma?
No todas las personas reaccionan igual ante una misma experiencia. El impacto traumático depende de múltiples factores: la intensidad del suceso, la sensación de amenaza, la vulnerabilidad previa o el apoyo recibido posteriormente.
Entre las experiencias potencialmente traumáticas más frecuentes se encuentran el abuso psicológico, físico o sexual, la violencia de género, el maltrato infantil, el acoso escolar o laboral, los accidentes o agresiones, las pérdidas importantes o duelos traumáticos, las relaciones emocionalmente dañinas y los acontecimientos médicos graves.
En ocasiones, el trauma no procede de un único acontecimiento, sino de experiencias mantenidas en el tiempo que generan un estado continuo de inseguridad o alerta.
Síntomas frecuentes del trauma psicológico
El trauma puede afectar simultáneamente al cuerpo, las emociones, la memoria, la atención y las relaciones personales. Algunas señales frecuentes son ansiedad intensa o sensación constante de peligro, recuerdos intrusivos o flashbacks, pesadillas, hipervigilancia, irritabilidad, bloqueo emocional o sensación de desconexión, dificultad para confiar en los demás, problemas de sueño, dificultades de concentración y memoria, evitación de lugares o situaciones, y sensación persistente de culpa o vergüenza.
Muchas personas sienten además que “no vuelven a ser las mismas" tras lo ocurrido.
¿Qué ocurre en el cerebro durante una experiencia traumática?
Durante una experiencia traumática, el cerebro activa automáticamente sistemas de supervivencia destinados a protegernos frente al peligro. La amígdala se hiperactiva y desencadena respuestas fisiológicas intensas que pueden provocar reacciones automáticas de lucha, huida, bloqueo o congelación.
Al mismo tiempo, las áreas cerebrales encargadas de organizar e integrar la experiencia pueden verse temporalmente desbordadas. Como consecuencia, el recuerdo traumático queda almacenado de forma fragmentada, acompañado de imágenes, sensaciones físicas o emociones muy intensas.
Por ello, incluso tiempo después, determinados estímulos (un olor, una imagen, un sonido o una situación concreta) pueden reactivar el sistema de alarma del cerebro como si el peligro estuviera ocurriendo de nuevo.
¿El trauma tiene tratamiento?
Sí. El trauma psicológico puede tratarse y muchas personas logran recuperarse de forma significativa.
La terapia psicológica permite reprocesar e integrar la experiencia traumática para que deje de vivirse como una amenaza constante en el presente. El objetivo no es olvidar lo que pasó, sino conseguir que el recuerdo deje de activar permanentemente el sistema de alarma emocional, que la persona recupere la sensación de seguridad, la confianza en sí misma y pueda volver a estar plenamente presente en su propia vida.
Tratamiento del trauma en Consulta Goya
Nuestro abordaje parte de una evaluación clínica individualizada que nos permite comprender cómo se ha manifestado el trauma en cada persona y qué factores lo están manteniendo.
Trabajamos con técnicas con sólido respaldo científico, entre las que se incluye el EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), uno de los tratamientos de referencia para el trauma y el trastorno de estrés postraumático, junto con otros enfoques basados en la evidencia adaptados a las necesidades de cada caso.
Nuestro objetivo no es únicamente reducir síntomas, sino ayudar a la persona a recuperar estabilidad emocional, disminuir la sensación constante de amenaza, restablecer la confianza en sí misma y volver a sentirse segura en el presente.
Cuando resulta necesario, coordinamos el abordaje psicológico con una valoración psiquiátrica que puede incluir tratamiento farmacológico complementario.
¿Cuándo consultar?
Es recomendable buscar ayuda profesional cuando los síntomas persisten en el tiempo, existe una sensación constante de miedo o alerta, el malestar interfiere en la vida cotidiana, aparecen dificultades relacionales o laborales, o existe una sensación de bloqueo emocional o desconexión.
Pedir ayuda no significa debilidad. En muchas ocasiones supone el primer paso para recuperar estabilidad, seguridad y bienestar emocional.
Para cualquier información puede contactar con nuestro equipo a través del teléfono 630 52 95 39 o escribirnos a info@consultagoya.com
Psicólogos especializados en trauma psicológico en Madrid
Si estás atravesando una situación traumática o sientes que determinadas experiencias continúan afectando a tu vida, en Consulta Goya podemos ayudarte mediante una evaluación psicológica especializada y un tratamiento adaptado a tu situación personal.
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